martes, 1 de junio de 2010

Enviar Curriculums, ¿es esperar la suerte?

Siguiendo con el mito de la riqueza: "Una vez tuvo un gran golpe de suerte", me pregunto si acaso buscar empleo enviando curriculums no es en cierto sentido esperar tener suerte. Pensemos en que, dada una cada vez más grande oferta laboral, de distintas carreras y profesionales, existe también una menor probabilidad individual de que una persona pueda acceder a un puesto de trabajo, por eso mismo de que la base de búsqueda para las empresas es cada vez mayor. Por supuesto que el argumento en mi contra sería que uno ya construyó su propia suerte al estudiar y más que todo si tuvo buenos resultados académicos, lo cual incrementa las chances de que lo contraten. Pero al margen de esto, también se debe tener en cuenta que también existirán otras personas con iguales características, pero contra las que deberemos competir por el puesto de trabajo. Y eso que aún no hemos tomado los "filtros" que realizan las selectoras de personal, de acuerdo al perfil. En resumen, debemos esperar la suerte de que una empresa necesite de los servicios que podemos ofrecer, de que estemos atentos a esa búsqueda, de que seamos mejores que otros, y de que nuestro perfil personal encaje justo con el perfil que se busca. Y allí es donde el proceso se vuelve cruel para muchas personas que buscan trabajo. Deben resignarse a trabajar de lo que sea, o de lo primero que encuentren. Conozco muchos profesionales excelentes, de gran capacidad, que se encuentran presos de sus trabajos en donde están desmotivados y desperdiciados, por no haber tenido la suerte de encontrar algo que se ajuste a lo que ellos son. Muchas veces las selectoras de personal se equivocan, ¿puede medirse la capacidad emocional de una persona? Yo creo en la teoría (de Skinner) de que cualquier persona, con las motivaciones adecuadas, puede obtener resultados extraordinarios. ¿Está bien que un reclutamiento de personal te "filtre" porque cree que no sos capáz de desempeñarte en el puesto que buscan? ¿No fallarán acaso los líderes de esas empresas, que no saben cómo motivar...? Por eso lo mejor es buscar la propia suerte, como lo dice Alex Rovira o Miguel Ángel Cornejo, en realidad muchos dicen lo mismo, y no se equivocan. ¿Será por esto que los ricos generalmente no tienen muchos estudios universitarios? ¿Será porque aprendieron a forjarse su propia suerte, sin esperar que alguien "los contrate"?. Les dejo una reflexión, para que empiecen cuanto antes a crear su propia suerte. “Existe una sorprendente verdad que no es divulgada en las escuelas. Y es la verdad de que las ideas se pueden transmutar en dinero efectivo por medio del poder de un propósito definido, y de unos planes concretos. Si usted es de los que creen que el trabajo duro y la honradez, por sí solos, le proporcionarán riqueza, ¡está muy equivocado! La riqueza, cuando aparece en grandes cantidades, nunca es sólo como resultado del trabajo duro. Cuando aparece, la riqueza es el resultado de exigencias definidas, basadas en la aplicación de planes definidos, y nunca se debe a la suerte ni al azar”. (Piense y Hágase Rico, Napoleón Hill)